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Oscuro I…

Hay un monstruo que me acecha entre las sombras, me observa, me siente, me acompaña…

Un monstruo me persigue mientras corro despavorida entre los callejones sombrios de este laberinto tallado en mi cabeza a fuerza de lagrimas, dolores y miedos, me grita entre mis silencios, quema mi piel mientras lo ignoro, llena mi cabeza de ideas sombrias, casi nefastas…A veces es gris, a veces blanco o transparente, a veces se viste de colores pero sigue siendo el monstruo que me acecha…

Es un cumulo de duelos marchitos, de dolores recalcitrantes. A veces me alcanza y me atrapa, es entonces cuando atraviezo el miedo y lo observo a los ojos y veo a traves de ellos un enorme vacio, descubro el alma detras del monstruo, ese que me atrapa y me libera, me arma y me desarma, ese monstruo que abre llagas en mi piel para luego lamer mis heridas, ese monstruo que me unde en la más absurda miseria, en una apatía insondable colmada de lagrimas secas, y me lanza al vacio donde se rompen mis huesos y mi voluntad…

Hay un monstruo que me atrapa desde lo más profundo y me condena a la más fria soledad, al abismo inconmesurable de la duda… Hay un monstruo que me carcome los segundos… Ese monstruo que me aterroriza y al que nunca logro esquivar habita en mi, y con terror descubro que somos uno, que ese monstruo del que huyo despavorida soy yo,.. Y no hay escapatoria de uno mismo…

 

Entre lo vivo y lo muerto…

El tacto suave de viejo maniquí acariciando el polvo vano de las horas, mientras con las yemas de tus dedos palpas insistente la mezclilla infame con que se viste el tedio de la vida… ¿A dónde yacen las cosas yertas?  ¿Los sueños que fenecen?, ¿las palabras vanas?…

¿Que distingue esta carne tibia de la gélida noche que cubre los panteones y los viejos silencios?… ¿Que diferencia a este cuerpo tibio (abandonado a la cotidiana levedad), del abyecto frio que repta en el fondo de las cosas sin alma?…

En la escarpada geografía de los sueños fracturados,  ¿Somos grieta que carcome o polvo impávido cayendo al abismo? ¿Que distingue la  recelosa oración del pecador recalcitrante, de la mirada abyecta de sus acerbos dioses? ¿Acaso somos segundos sin alma?, o quizás somos el ripio del alma de los segundos que se pierden en la desidia o en intentos vacuos… ¿Intentos?…  ¿Intentos de qué?  ¿Que es eso que tan vehementemente acechamos? ¿Qué es eso que nos consume asiduamente y nos sumerge en algo que ni siquiera reconocemos?

En este silencioso mausoleo de instantes perdidos… ¿Qué nos hace estar vivos?, ¿Qué nos diferencia de los muertos?…

 

 

Kos. Grecia. kos-atardecer

Miedo….

Tengo miedo, tengo un pánico enorme de sentirme perdida entre tantas proyecciones de ser o no ser. Tengo miedo de que el sistema me carcoma mas alla de los huesos y la vida esquiva me sonria desde una vitrina turbia, casi inalcanzable, tengo miedo de soñarme barro, pisada por demonios internos y males de ojo ajeno. Tengo miedo de no abrazar un libro narrado por mi tinta o de hallarme vieja sentada en un rincon llorando sobre el espiritu muerto de Quien se rindió en mitad de la batalla. Tengo miedo de la suerte, que tan esquiva, a veces da una generosa sonrisa y despues quizas la niegue. Tengo miedo de morirme ajena a un bosque donde los insectos no llegarían a danzar entré mis carnes putrefactas para devolverme al lecho virgen de la selva, corazon de la selva, Alma de la vida, centro de mi Alma… Un bosque… Tengo miedo. Tengo un pánico aterrador a sentirme devorada por los otros y sus fantasmas, pero tengo mas miedo aún a sentirme devorada por las ausencias de mi misma, por caer en esa unica traición que nadie logra perdonar… La traición a uno mismo.

Anatolia/Antalya Turquia, nunca un mar agreste fue tan bello, ni unas olas agresivas dieron tanta calma… La inmensidad en uno, uno en la inmensidad…303349_10151384857814423_1171923875_n

Sin tildes, sin ortografia quizas, pero no dejes de mirar por tu ventana….

No te separes de la ventana, no dejes de ver las aves y soñar sus plumas… No, no te separes de la ventana ni por que la brasa ardiente del odio te despegue las manos de su marco o te llegue profundo a las arterias, no, no te separes de la ventana, no dejes de mirar afuera con ojos de ensueño,  curioso del mundo. No dejes que las obstinaciones te alejen un dia de tu ventana, toma un cafe amargo mas amargo que las horas marchitas si es que sientes que es tarde en tus horas y encuentra el gusto de los momentos sin dulce, o un vino tinto, como la sangre que hierve en tus venas mientras miras por la ventana los caminos que no has andado o en donde otros han caminado sus ultimos pasos. No sueltes tu ventana, arrancala de las paredes que te cortan las pasiones, las que te aferran a esa sombra que eres o no eres, las que te hacen Minos en su laberinto y te vuelven la bestia que se traga la vida, sin saborearla, sin disfrutarla… Sigue mirando el bosque gris de las tardes de lluvia o de cemento, los bosques verdes de la vida o la soledad. No, no te apartes, aprende a volar entre los cristales rotos de ventanas muertas en sus horas de angustia, esos cristales que cortan las alas y calientan el aire. Aprende que el hielo en su azul profundo y tranquilo quema tanto como las brasas ardientes que te consumen (por que aunque el hielo no sea azul, es ese el color que vemos desde la ventana). Lleva un vaso vacio, para que puedas llenarlo con las lagrimas que se escurriran cuando tus ojos se queden fijos en la miseria del punto muerto, o para que la lluvia de una tarde anormal lo llene de silenciosas gotas que danzan mientras te maravillas de lo inexplicable, pero cuando el vaso se llene no dejes que se te acabe antes de que tus ojos se claven en lo profundo del amor o del odio, de la alegria o la tristeza, por que sera ese liquido lo que moje tus palabras cuando tu aire se haga denso y ellas se sequen… Pero por encima de tus miedos, tus horrores o tus alegrias (por que la alegria tambien causa panico) no te desprendas de tu ventana, es tuya, es tu paisaje, tu soledad y tu discurso… Llevala contigo, quizas hay otros mirandote desde sus ventanas y viendo como tus pasos abren caminos que quizas mañana seguiran… No ignores que desde nuestras ventanas vemos la gente pasar, caer, levantarse, marcharse o volver, morir o nacer,  y de vez en cuando, muy de vez en cuando, uno que otro en medio de lo cotidiano, alza los brazos al sol levantando el pesado cristal de su ventana como ofrenda al infinito y repentinamente, levantan sus pies de la tierra y comienzan a volar…

 

Imagen tomada de algun sitio de internet del cual no recuerdo el nombre….

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