Category Archives: Enero 2014

De la autocompasión y las quejas….

Lejos de tener tintes poéticos, esto es una opinión, y con ella, mi intención no es sonar a “hermana consejera” ni “libro de autoayuda”, es solo una mirada personal, desparpajada y superflua de algo a lo que todos y todas hemos recurrido alguna vez, la autocompasión y las quejas, no creo que la autocompasión sea perversa, solo que llevada a extremos cambia de tono… Al igual que a veces las quejas en extremo dejan de ser la expresión de algún problema para convertirse en el propio problema… Por eso no se sienta aludid@ y si lo hace, pues ríase, a veces es divertido vernos  nosotros  mismos desde otra perspectiva. Tampoco quiero agraviar a nadie que se encuentre bajo alguna circunstancia de susceptibilidad extrema, bajo alguna problemática complicada o que en últimas, tenga la autocompasión como estilo de vida, al fin y al cabo cada cual es libre de ser como quiera ser…

De la autocompasión llevada a extremos y las quejas monotemáticas

Cuantas veces bajo el calor de una charla he escuchado de diferentes bocas, frases del tipo ¿Por qué a mí? ¿Por qué me pasa esto?  Por mi parte, tampoco he sido ajena a ellas, yo también me he revolcado en mi lodazal personal tratando de buscar una “sabia” explicación a mi “mala suerte del momento”. Y es que cuestionarnos el por qué suceden ciertas cosas es un ejercicio que algunos (me incluyo) deberían realizar más a menudo, el problema aparece cuando el cuestionamiento se transforma en un rosario de gimoteos permanentes que rayan en el borde de la autocompasión y nos hacemos mártires de nuestros propios errores.

¡ ¡ ¡Sí!!! Si fue su culpa acéptelo, ya no somos niños como para andar culpando al osito de peluche de rayar la pared y si no fue su culpa, pues ya! Supere lo que le paso que con lamentarse cada cinco minutos por lo mismo nada se arregla, se desahoga un rato pero muy seguramente en algún momento, hasta su mejor amig@ (esa que se le aguanta desde las borracheras con ranchera incluida, la llamada a la una de la mañana pidiéndole que POR FAVOR le preste esa blusa nueva que usted ni siquiera se ha estrenado, hasta la rabieta tonta por no acompañarl@ a ver la película esa del tipo romanticón o acción sin sentido que  usted odia pero que su amig@le remueve el alma y hasta el ultimo fluido nasal) se va a sentir ahogad@ en ese mar de lagrimas en que se han convertido sus conversaciones. Y es que hay personas que abusan de la autocompasión, incluso me atrevería a decir que todos en algún o algunos momentos lo hemos hecho, ¡¡Pero carajo!! Por ventura o desventura, el mundo sigue girando sin importar si usted está hecho una bola de lana con nudos o si tiene la frescura y brillo de la seda hecha textil, cada fracaso, error, fallo, como sea que se le llame,  ha de tener su duelo pero no haga del duelo su hobby favorito.

  • Si le fue mal en el parcial y no sabe porque si usted es taaan “pilo” haga una cuenta mensual de todas las horas que paso sentado, cerveza en mano con sus compinches, a eso súmele las horas semanales que ha  estado sentado frente a la cajita mágica viendo  su o sus programas favoritos (incluyendo los partidos de futbol , el melodrama ese que l@ hace llorar en las tardes o los debates políticos con los que quizás usted también terminó más de una vez con la gastritis alborotada de pasar tantas rabias escuchando los “lucidos discursos” de nuestros respetabilísimos políticos de turno) , o quizás mariposeando de vitrina en vitrina imaginándose lo “buen@” que se vería si tuviera plata para comprarse toda la ropa que le gusta, y sin contar las horas que le consume facebook, twitter y demás redes sociales que nos aplastan hoy en día, y así sucesivamente. ¿¿Estudia y trabaja?? Complicado, ahí si es que cada hora es oro y aún así uno se da el lujo de sentarse a hacer NADA, usted decide que recortar si la tele, internet, los amigos o la cerveza, o entonces corte la queja y asuma que quizás esa nota SI representa su “consagrado” esfuerzo. Recuerde que sus malas notas no siempre se deben a que el profesor de turno le tenga “bronca”. Tampoco es hacer de la vida social un tabú o algo nulo, pero un poco de disciplina de vez en cuando  cae bien. O quizás si lee una horita cada día los apuntes de clase pues de pronto… De hecho ¿tiene sus propios apuntes de clase?
  • ¿¿Que l@ dejo la pareja?? Pues levántese, dese un bañito con harta agua fría haber si en una de esas se le aclaran las ideas, despierte, arréglese, salga un rato, no se quede encerrad@ dándose latigazos mientras piensa por que el “patán” ese o la “suripanta” esa le hizo esto si usted es “tan buena persona”. Primero, uno no es tan bueno como uno cree y segundo los demás tampoco son tan buenos como uno cree (ni como ellos creen). Deje de martirizarse mientras el otro o la otra está feliz de la vida disfrutando de las maravillas de su nueva conquista o peor aún, disfrutando de una vida sin la cantaleta con que acostumbraba agobiarle. Vaya a la biblioteca, léase ese libro que siempre miro con ganas pero que por andar en “otras tareas” nunca leyó, disfrute de la compañía de un buen libro y un café, aprenda a disfrutar de SU PROPIA compañía.
  • También están esas personas que pretenden caer bien a base de autocompasión “Es que todos son tan buenos menos yo““a ti todo te sale bien en cambio a mi…” es que todo lo malo me pasa a mi” algunas buscando una extraña aceptación o la lástima ajena. E incluso estan aquellos que dos minutos despues de conocerlos ya lo han puesto a uno al tanto de su calvario personal, y todo narrado bajo ese tono lastimero de “comprendame”, por que una cosa es contar un problema y otra muy diferente quejarse. ¡¡Nooo!!  A todo el mundo le pasan cosas malas y en diferentes escalas (aunque no se puede negar el hecho de que a veces pareciera que la vida se ensaña con unos más que con otros, pero eso sí, todos tenemos esos días en que hubiéramos deseado no levantarnos de la cama), no todo lo malo le sucede a usted, todo el mundo llora, todo el mundo ríe, la diferencia es que no todos lo andan pregonando a los cuatro vientos  y con cuanta persona (conocida o desconocida) se les cruza haciendo de sus problemas un circo de barrio, y mucho menos montandose el papelón de víctima eterna de las circunstancias.  Tampoco se trata de irnos a extremos e interiorizar como propio, el típico ”es que siempre hay alguien peor que uno” por que aunque sea cierto y siempre haya alguien peor que uno, cada cual vive sus penas y glorias a su propio ritmo, bajo su propio lente y bajo esa perspectiva algunas comparaciones pueden llegar a ser odiosas,  y mucho menos se trata de volvernos unos mediocres que encuentran en el fracaso ajeno la única forma de brillar.
  • “Yo no me merezco esto”  Puede que no, pero con repetirlo una y mil veces lo único que va a generar es una mayor desazón,  con verse a usted mism@ todo el tiempo con ojos de infante desamparado no creo que solucione mucho, tampoco se trata de conformarse con lo que se tiene o con lo que sucede, o peor aun conformarse con lo que no se ha conseguido, ¡¡ NO!!  El meollo esta en reflexionar que pasos nos llevaron allí y no repetirlos en circunstancias similares, o que pasos nos falto dar, o si los repetimos, que sea cuidadosamente y con plena conciencia de lo que se puede obtener como resultado. Pero  si la cosa esta completamente fuera de su alcance y dominio, y definitivamente usted no se merecía eso de lo que se queja, pues maldiga un rato, pateé las puertas  si así se desahoga (las de su casa preferiblemente), pero no se hunda en sus fracasos (o en eso que a veces ni siquiera llega a la categoría de fracaso) ni haga de su vida una cochera de cerdos donde se revuelca en el lodo cada vez que se siente mal lamentandose siempre por su mala fortuna, respire y recuerde que todo pasa y de todo nos pasa. Y si definitivamente, la culpa si fue suya, pues…¡¡ Asuma!! Hay quienes deciden quedarse en la orilla de un mar en calma a observar como nada el resto hasta perderse en el horizonte y siente la curiosidad de “que se sentirá estar allá, en lo profundo de la inmensidad marina”, mientras quien se arriesgo a adentrarse en aguas desconocidas mira en algún momento desde la distancia, con anhelo, la orilla tranquila de la cual partió. Si las cosas pudieron haber sido diferentes no lo sabra,  pero usted decidió y escogió esto o la mayor parte de lo que sucede ahora. No podemos vivir dos realidades simultáneamente, por eso escogemos, entonces no venga con esa carita de “pobre yo” que poco o nada le luce. Como dice un refrán popular “Si la vida te da limones aprende a hacer limonada”.

Si siente en extremo que la vida le pesa, que naaada le sale como espera y que esta condenad@ al eterno fracaso, haga un ejercicio de reflexión sin llegar al marco de la autocompasión (aunque si ya ha contemplado el hecho de que todo lo que haga está condenado al fracaso, puede que la autocompasión este tocando a su puerta), piense cada una de las decisiones que ha tomado, respire profundo cuando en ese baúl aparezcan cosas que no le gustan, al fin y al cabo es su cajón personal  y lo que usted es y tiene hoy, es producto de eso que tiene ahí guardado, de los caminos que ha recorrido y de las decisiones (buenas y malas) que ha tomado, de su extremo desenfado en  la vida o su exceso de seriedad en esta. No se avergüence (del todo) pero tampoco se deidifique y mucho menos se ponga en el altar de los mártires. Siga caminando, disfrute de las flores, si es alérgico al polen y no se puede acercar a ellas pues mírelas solamente, desde lejos siguen siendo bellas, disfrute de las cosas sin lloriqueos innecesarios y si se va a dar látigo que no sea con ese látigo de peluche que se usa en la autocompasión, que más parece una caricia que una reprimenda, hágalo en serio, a profundidad y consigo mismo, interiorice sus desaciertos con tranquilidad y plena conciencia de  ellos, recuerde que la experiencia es vana sin reflexión y no vamos a aprender de los errores siendo autoindulgentes y mucho menos haciéndonos victimas de nuestros propios fracasos.

Si bien es claro que hay cosas en la vida que no se pueden evitar, cambiar ni influenciar siquiera, entonces tampoco habría porque agobiarse hasta el límite de las fuerzas por ellas, al fin y al cabo van a suceder ¿o no?.  No se trata de conformismo ni mucho menos, como ya lo mencioné, por el contrario, se trata de conocer nuestros fallos y aceptar que se han cometido  y así poder estar a paz y salvo consigo mismo, sin tener que esconder el rostro debajo del soso manto de la compasión y mucho menos caer en la vergonzosa tarea de mendigar miradas piadosas, palmaditas en la espalda y frases insulsas sacadas de libros de autoayuda por parte de quienes nos escuchan…

Y usted que se tomo su tiempo para leer esto, ¿Se ha sentido en el lecho de la autocompasión? y si es así ¿Ya hizo su ejercicio de reflexión?…. Y si más allá de eso reconoce que esta tendid@ en el lecho de la compasión y se siente comod@ y a gusto en el, pues que importa lo que una vieja loca escriba en un blog, lo importante es que usted este conciente de lo que hace y de una u otra forma lo disfrute… 😉 Recuerde que como dije en el principio, esto es solo una OPINION PERSONAL…

Gracias por visitar el blog.

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Silencios

Las palabras también lloran, las he visto deshojarse marchitas entre los espasmos de una triste voz, las he visto sufrir ahogadas entre húmedos rencores…

También enferman, tosen y gimen silenciosamente, se acurrucan en los rincones y deciden morir,  o me abandonan ingratas y me golpean al marcharse…

O se levantan un día y se fugan con alguno de mis soles, y me dejan perdida en mitad de una pequeña nada, huerfana de luz, huerfana de sombra…

O tal vez se sumergen en mis miedos y juegan escondidas dentro de las rendijas de mi silencio…

Otras veces solo me recuerdan que no tengo color, que mi voz es otra voz, que tambien soy un fantasma..

silencio

Guaduas, el bello pueblo que impregno mi infancia…..

Voy a empezar por desempolvar viejas letras, algo que escribí hace algún tiempo recordando mi lejaaana infancia… Aquí va.

Guaduas

Un aroma a sortilegio impregnando el patio me recordó parajes de otros tiempos cuando corría infantil el empedrado corredor de la finca aquella que imprimió en mi alma tanta libertad, los jardines de veraneras floridas con sus bichejos de colores y una cohorte de gallinas a su caza…Los impávidos ojos de la gata negra cuando luchábamos hasta el fin con guardián y con perro (por q así se llamaba mi segundo can), fieles compañeros de las fugas al rio para capturar cangrejos en una taza desvencijada que más tarde sería la cuna de bellas florecitas diminutas, más hermosas que las que ostentaba en los repujados de su orillo… Bella infancia colmada del aire limpio que baña o bañaba nuestros campos colmados de verdes praderas y gigantescos árboles frutales donde reposaban tranquilas mis felicidades…

Ese olor a sortilegio me recordó sueños de una vida sencilla exenta de números complejos o de insatisfechas estadísticas, donde los arboles eran bautizados por su vistosidad, no con raíces griegas o latinas y apellidos extranjeros casi impronunciables para una pequeña salvaje de 5 años que llamaba perro a su perro y gallina a su gallina, cuya mayor preocupación era la de haber perdido la monumental mariposa metalizada que persiguió todo el día con una improvisada jama por los campos de la colosal cordillera andina o el de atar cuidadosamente el abdomen de una incauta libélula para que hiciera las funciones de cometa…

Hoy recordé esos verdes caminos donde perdía zapatos, juguetes, galletas y uno que otro insecto preso en los bolsillos, también una que otra lágrima producto de veloces carreras que terminaban de golpe contra el suelo, aunque esto último no ha cambiado significativamente aún corro por senderos desconocidos donde uno que otro tropiezo me arranca un par de lagrimas eventualmente (por que el ejercicio de llorar no es algo indigno)… Y me recuesto al lomo de este sosegado jardín  y pienso en esa vida serena y dulce,  y descubro que tengo un bosque clavado entre ceja y ceja y un rio circular atravesándome los parpados, una niñez latente en mis acciones y unos labios ansiosos de palabras libres como ese mágico aire de mi infancia… Guaduas y sus callecitas empedradas, Guaduas y su aire a Policarpa y revolución callada, Guaduas y sus serenos almendros donde las tardes de plaza y helado eran la más dulce de las historias dominicales…..

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“Esta foto de Guaduas la encontre en http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Guaduas_Plaza_Prinicipal.JPG, me encantaría tener una foto propia pero en esa época ni siquiera sabia que era un celular, mucho menos una cámara digital 😀 y pues tampoco tenia una camara de rollo como para salvar la cosa, asi que ni modo, toco foto prestada”

Mi primer “intento” de blog

Y salud!

Como ya lo dice el título este es mi primer intento de blog, mi intención no es hablar de cosas con extrema seriedad pero tampoco escribir algo que se torne muy personal y agobiar a los posibles lectores con mis gustos y disgustos (claro está, si es que logro que alguien lea este blog) y mucho menos hacer de esto la versión online de un diario personal, si no por el contrario contar, en diferentes tonos, cosas cotidianas que le puedan pasar a cualquiera a través de escritos algunos con tintes de prosa, poesía o narrativa, también con un poco de fotografía y demas cosas que vayan saliendo por el camino. Escribo como hobby, me apasionan las letras y aunque puede que no lo haga muy bien (cosa que juzgarán ustedes en el desarrollo del blog), quizás de vez en cuando tenga un chispazo de inspiración y escriba algo de su agrado, divertido, cruel, que se yo, depende del estado de animo, o de la perspectiva de quien lee. O quizas algún día logre tomar una buena fotografía y decida dejar de bombardear frases y cuentos para atestar el blog de imagenes.

Espero que sea de su agrado. Tambien espero sus comentarios, criticas y demás…